Hoy os dejo este relato, el último que ha sido premiado en esos concursos a los que los escritores nos presentamos a la búsqueda de la gloria. Que esa gloria sea esquiva y, en no pocas ocasiones, inmerecida o tramposa no suele hacer que escarmentemos o, al menos, nos miremos con escepticismo. Allá vamos. 000000000000000000…